¡QUE DIA SEÑOR… QUE DIA!!!!
En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera…Dios hizo tanto lo uno como lo otro. Eclesiastés 7:14
Seguramente vamos a coincidir, en que hay días en que todo parece combinarse para mal; lo malo pareciera haberse puesto de acuerdo para venir a complicarnos la vida. Los chicos traen malas notas, el perro te rompió una planta, perdiste los anteojos, te dieron de menos en un vuelto, el auto no quiso arrancar, te golpeaste ...un dedo con el martillo y tu mujer te dijo una vez mas que está harta de vivir en este barrio. Todo eso en un solo día, cuya noche anterior habías dormido muy mal. Noten que no he puesto cosas mas graves, las cuales bien que nos pueden suceder. La cuestión es que hay días malos… y hasta quizá hoy fue para ti uno de esos días.
Pero también hay días buenos o días normales de tranquilidad. Lamentablemente, hay muchas personas que no agradecen por los días buenos, tranquilos y normales. Hay personas que no terminan de quejarse y estar de mal animo aunque el día sea bueno. Y entonces pasa que estas personas malhumoradas suelen estallar en los malos días, es como que no tienen ningún resto para enfrentar los malos días, porque no han sido agradecidos en los días buenos.
Concluimos que no es tanto los días, si buenos o malos… somos las personas las que tenemos el problema dentro. Y es el problema de falta de gratitud, por un lado y falta de fortaleza interior por el otro.
Oigamos al sabio una vez mas: “En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera…Dios hizo tanto lo uno como lo otro”. (Eclesiastés 7:14)
En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera…Dios hizo tanto lo uno como lo otro. Eclesiastés 7:14
Seguramente vamos a coincidir, en que hay días en que todo parece combinarse para mal; lo malo pareciera haberse puesto de acuerdo para venir a complicarnos la vida. Los chicos traen malas notas, el perro te rompió una planta, perdiste los anteojos, te dieron de menos en un vuelto, el auto no quiso arrancar, te golpeaste ...un dedo con el martillo y tu mujer te dijo una vez mas que está harta de vivir en este barrio. Todo eso en un solo día, cuya noche anterior habías dormido muy mal. Noten que no he puesto cosas mas graves, las cuales bien que nos pueden suceder. La cuestión es que hay días malos… y hasta quizá hoy fue para ti uno de esos días.
Pero también hay días buenos o días normales de tranquilidad. Lamentablemente, hay muchas personas que no agradecen por los días buenos, tranquilos y normales. Hay personas que no terminan de quejarse y estar de mal animo aunque el día sea bueno. Y entonces pasa que estas personas malhumoradas suelen estallar en los malos días, es como que no tienen ningún resto para enfrentar los malos días, porque no han sido agradecidos en los días buenos.
Concluimos que no es tanto los días, si buenos o malos… somos las personas las que tenemos el problema dentro. Y es el problema de falta de gratitud, por un lado y falta de fortaleza interior por el otro.
Oigamos al sabio una vez mas: “En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera…Dios hizo tanto lo uno como lo otro”. (Eclesiastés 7:14)
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