jueves, 8 de febrero de 2018


SIN LEÑA SE APAGA EL FUEGO
 
Solo un necio serrucha la rama del árbol donde se ha subido; sin embargo muchos de nosotros que no somos como el necio, solemos cometer errores muy graves, que nos perjudican mucho. Hay un mal que nos hacemos a nosotros mismos, y además lo vamos incrementando. Nos pasa a menudo que alguna persona dice algo negativo o emite una mala opinión sobre nosotros; o tiene ciertas reacciones o actos en contra nuestra. Cuando nos enteramos o alguien nos lo cuenta, nos ponemos mal; esto es normal, nadie se agrada cuando es menospreciado o perjudicado por otra persona. Todos tenemos cierto orgullo, que cuando se nos maltrata de alguna manera, reaccionamos antes de examinar el asunto. El problema es la forma en que procedemos luego. Cuando algo nos ha molestado, no tardamos en contarlo a otra persona ¿Sabes? Fulano dijo o hizo tal cosa contra mí, y surgen comentarios y aumento de opiniones según el pie que nos dan. No entendemos que se aumentará y se potenciará ese mal que nos hicieron, y se creará una barrera que nos separa más y más del que nos ha perjudicado. Quiero decir que sobre lo que nos hicieron, nos hacemos nosotros un poco más de mal. Además de la mala semilla que le sembramos en el corazón de quien escucha nuestra queja. La cosa se agrava cuando nos encontramos con tal persona y actuamos como si nada hubiera pasado, mientras por dentro le despreciamos; porque entonces se nos comienza a instalar la hipocresía.
 
¿Qué podemos hacer para remediar este mal? Podemos ir a quien nos hizo algo y aclarar porque dijo o hizo tal cosa; digo ir con la actitud de hacer lo bueno y quedarnos en paz; esta es una actitud valiente y restauradora. Otra cosa es desalojar todo enojo de nuestro corazón y devolver el bien, ser calidos y amables, buscando algún acercamiento sincero hacia tal persona. Quiero agregar que Dios es el primero en apoyar  y hacer que las cosas se arreglen… y en caso de no arreglarse, si, nuestro corazón queda en paz y buena disposición. “Sin leña se apaga el fuego”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario