lunes, 20 de noviembre de 2017


EL CORAZÓN GOBIERNA EL BOLSILLO

 

El bolsillo lleno conduce a la independencia y la autosuficiencia; el bolsillo vacío conduce a la humildad y la búsqueda de Dios.

2º La oración disminuye cuando se llena el bolsillo y aumenta cuando este se vacía.

3º A menudo los bolsillos sirven para abrigo de las manos cuando están vacíos y para enfriar el corazón cuando están llenos.

4º El bolsillo agujereado no retiene el dinero como el corazón taponado no recibe la verdad. Saca lo que tapa el corazón, ponlo en los agujeros del bolsillo y todo irá mejor.

5º Sacar dinero del bolsillo no es cosa fácil pero casi imposible desarraigarlo del corazón.

6º Si el corazón está abierto el bolsillo no permanecerá cerrado; pero si está cerrado el corazón nada podrá abrir el bolsillo.

7º Un ladrón común te mete la mano en el bolsillo; un profesional se introduce, con halagos, en tu corazón y hace que vos mismo le invites a despojar tu bolsillo. El primero te roba el dinero; el segundo te despoja del dinero y de la fe; así son los falsos maestros de evangelio.

8º Es más dadivoso el de corazón lleno aunque tenga los bolsillos vacíos que el de bolsillos llenos que tiene vacío el corazón. Es lamentable que sabemos esto y continuamos menospreciando al pobre y halagando al rico.

9º Cuando la felicidad está puesta en el contenido del bolsillo, se debe advertir que el bolsillo no es nada confiable. Tiene un agujero muy grande arriba y se desfonda fácilmente.

10º El verdadero predicador apunta con un mensaje Cristo céntrico a tu corazón. El predicador falso apunta, con un mensaje carnal a tu bolsillo. El que tiene discernimiento del Espíritu sabe distinguir y no será embaucado. Por esa causa no se hallan creyentes maduros en ciertas congregaciones.

11º cuando el bolsillo se vacía por amor del corazón, Dios vuelve a llenar el bolsillo y a bendecir el corazón.

12º El corazón y el bolsillo deben estar de común acuerdo, pero no para cerrarse sino para abrirse con sabiduría.

13º El dinero en el bolsillo es transitorio, no así en el corazón; porque este ultimo tiene tendencia a cerrarse fácil y difícilmente se abre, especialmente cuando adquieren riquezas.

14º Los bolsillos son títeres del corazón, pero no lo saben; así el hombre del dinero.

15º Es tan absurdo que el corazón dependa del bolsillo, como que lo divino esté sujeto a lo terreno. Así es de absurdo el que pone su confianza en las riquezas.

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