lunes, 20 de noviembre de 2017


TEMAS SOBRE CONGREGARSE

 

ESCRITO ESTA TAMBIEN  (1° Parte)

Introducción

¿Te estás congregando? Si, pero no se congrega… Yo no se dónde congregarme… Frases como estas abundan entre creyentes.

Trataremos de tocar el tema con cierta dedicación y criterio; en una de esas, nos falta reflexionar sobre el asunto.

Como hay bastante que decir, lo diremos poco a poco cada día. Allá vamos:

Cuando el enemigo le dijo a Jesús: “Porque escrito está” Mateo 4:6, sabiendo Jesús que el diablo citaba las escrituras con propósitos maléficos, le respondió: “Escrito está también” “No tentarás al Señor tu Dios”, Mateo 4:7.

Nunca es bueno dejarse llevar por una parte de la Biblia; los enemigos de Jesús hacen esto todo el tiempo, y por eso es preciso repetir: “Escrito está también”.

En nuestra “inocencia” repetimos ha menudo: “No dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre”, Hebreos 10:25.

¿Basta solo este texto para decir que nos estamos congregando???

¿Dónde nos congregamos, con quienes nos congregamos y que hacemos cuando nos congregamos??????



ESCRITO ESTA TAMBIEN  (2° Parte)

 

¿Dónde nos congregamos?

Cuando decimos que nos estamos congregando; también sería interesante que tengamos en cuenta que implica congregarse.

A esto preguntamos: ¿Dónde nos congregamos? ¿Con quienes nos congregamos? ¿Qué hacemos cuando estamos congregados?

Vamos por partes: ¿Dónde nos congregamos?

Cada vez más hermanos insatisfechos buscan y siguen buscando donde congregarse. Luego, no hallando nada que les satisfaga, suelen suceder tres cosas básicas: Puede ser que se queden a disgusto en un lugar inapropiado; pero ellos piensan que es mejor que nada (esto trae bastante frustración).

Otros suelen fundar su propia iglesia, tengan o no tengan llamado del Señor. Luego terminan haciéndole a la gente, lo mismo que les hicieron a ellos: Manipulación, control y sometimiento (Ojo, porque no se puede poner una iglesia, como se pone una verdulería).

Y también están los que se cansen y no van más a ninguna parte (así suelen quedar con severas culpas; porque congregados no están satisfechos, y no congregados se sienten vacíos).

¿Qué hacemos entonces… dónde nos congregamos?

2° Corintios 3:17 dice: “Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”

¿Dónde nos congregamos? ¿Dónde está el Espíritu del Señor, y por lo tanto hay libertad?

¿O estamos bajo cautiverio, atemorizados y despojados de gozo y paz… sin fe y sin salud, y sin dinero?

Porque en ese caso, escrito está también: “Salid de allí pueblo mío” Apocalipsis 18:4.



ESCRITO ESTA TAMBIEN  (3° Parte)

 

¿Para qué nos congregamos?

Hebreos 10:24 dice: “Para estimularnos al amor y a las buenas obras”

¿Nos congregamos para eso?

Escrito está también: Efesios 4:25 dice: “Por lo cual desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros”

¿Nos congregamos para adorar en espíritu y verdad, según dijera Jesús? ¿O estamos saturados de hipocresía? ¿Somos realmente miembros los unos de los otros? ¿Cuántos hay que asisten a cultos, pero no tienen vínculo con casi nadie? ¿Nos importa el hermano? ¿Por qué razón hay tantos heridos y resentidos dentro de la congregación, más los tantos que ya no quieren saber nada de congregarse?

¿Hasta cuándo vamos a participar de la cena del Señor, estando peleados, envidiándonos, y serruchándonos el piso por alcanzar lugares de privilegio cercanos a la élite?

Termino, por hoy, pero hay más preguntas para mañana… preguntas que me hago a mí, no creas que estoy acusándote sin acusarme a mí también.

Pero sería indispensable que cada vez que repetimos “No dejando de congregarnos” (Hebreos 10:25). También tuviéramos en cuenta  Hebreos 10:24 “Para estimularnos al amor y a las buenas obras”….

Si no es así, no te sirve de nada congregarte, aunque que te vayas a vivir dentro del salón de la iglesia.

 

ESCRITO ESTA TAMBIEN  (4° Parte)

 

¿Existirán otras formas de congregarnos a parte de la que hoy se practica?

En lo que publicamos en días anteriores, dejamos en claro que congregarse no es solamente asistir a reuniones; solo ir a un templo, no puede decirse que eso sea congregarse.

¿Acaso solo se congregan los que asisten a un templo, en un horario determinado, un día determinado, para hacer “siempre” lo que está determinado?

¿Qué pasa con los que se encuentran en una casa, un parque, una esquina, un taller, un quincho… y hablan sobre Jesús, oran a Dios, se alientan y se animan a seguir la verdad en amor…. ¿No están éstos también congregados? ¿O fuera del salón de la iglesia, solo queda el infierno?

Si llegara un persecución a los cristianos, lo cual es muy posible; la palabra congregarse tomará un sentido muy distinto al liviano y al irresponsable sentido que le damos hoy.

Escrito está también: 1° Corintios 14:26-33 (este pasaje lo citó en la reflexión anterior nuestro amigo José Martinez. Vale la pene leerlo; porque revela un poco, como deben haber sido las reuniones en la iglesia primitiva. A la luz de este pasaje se deja ver que aquellas reuniones no estaban organizadas, sino que eran espontáneas. Todos los hermanos tenían la oportunidad de ejercer sus dones, o dar un testimonio. ¿Volveremos alguna vez a esto? ¡Quiera Dios que así sea!!!!



ESCRITO ESTA TAMBIEN  (5° Parte)

 

¡Que asistas a una iglesia no significa que te estás congregando!

Mientras estoy escribiendo llama una anciana de 85 años, ella es creyente de mucho tiempo, ha cambiado de congregaciones siempre buscando que le quede más cerca de su casa.

Ahora está en cama y no puede ir a congregarse, llama para preguntar por un pastor que la visite en su casa. Ni siquiera tiene el teléfono del último pastor donde se estuvo congregando.

¿Qué ha pasado con esta pobre hermana?

Hoy día no le será fácil hallar un pastor que la vaya a visitar; los tiempos de visitar han quedado en el tiempo, cuando había tiempo; hoy los días son demasiado cortos, y el tiempo no alcanza. No podemos visitar, ni siquiera recibir visitas ¿Lo has notado? Hasta que los achaques nos alcanzan, y el mundo se nos viene encima.

Pero hay otro factor muy grave que se nos pasa desapercibido. Esta pobre hermanita enferma y abandonada, siempre buscó una iglesia donde congregarse ¿No es esto lo que hace la gran mayoría? ¿Dónde me puedo congregar? Es la pregunta.

Pero más que un lugar, una iglesia, un salón de reuniones, más que eso, nos falta hallar vínculos con hermanos de carne y hueso, y un corazón que palpita. 

Es es un error y un autoengaño, interesarnos por un lugar, cuando lo que necesitamos son vínculos con personas unidas en Cristo, no en un sitio. No es posible tener comunión con un lugar… y es posible irnos de un lugar por no tener comunión con las personas. ¿Y qué es eso de congregarse sin comunión?

¿Por qué las mayorías rotan por las iglesias? ¿Cómo es posible, de la noche a la mañana, cambiar de un lugar a otro? ¿Sabes cuándo? Cuando no tenemos comunión, no hay afectos, no hay lazos que nos unan… ¿Y le llamamos a eso congregarnos?

No te engañes, si es así, vos tampoco te estás congregando; aunque asistas a todas las reuniones, no estás mejor que aquellos que no se congregan, por no asistir. Esa es la verdad que tendrás que aceptar tarde o temprano.

Escrito está también: “Somos miembros los unos de los otros” Efesios 4:25b. Nadie pierde un dedo en un accidente, sin que le duela mucho. Y nadie se va de un lugar donde tiene vínculos verdaderos, y si no los tiene, es porque no ha está congregado allí; solo asiste a reuniones.

 
Por amor a los que “no se congregan”


Es verdad lo que dijo Graciela … en uno de los últimos comentarios de ayer en este muro: El tema sobre congregarse tiene mucha más que decir. Y es una gran verdad. Lo haremos ahora, de una forma untanto distinta.

Si aquellos, “ovejas descarriadas” por no asistir a un templo, se van a perder, y no haremos nada, entonces recibiremos el castigo de no ir pronto a buscarlos. Repito, digo en el caso que se pierdan por no asistir a un templo… y si nosotros pensamos así, somos culpables de no hacer nada por ir a buscarlos.Por mi parte, quisiera decirles, a esos, supuestamente “no congregados”, que la congregación con Jesús sobrepasa ampliamente las paredes de un edificio. En la reflexión anterior mencionamos algo, sobre cómo se congregaban los discípulos con Jesús (siguiéndole). Y quedó bien claro se estaban congregados, es decir juntos en el propósito del Padre, mientras iban andando, siguiendo a Jesús.A mi entender, y reitero mi entender, si allí está Jesús como centro, uno está congregado, si Jesús no es el centro, dudo que congregarnos tenga algún valor. Esta tarde, mientras pintaba unas artesanías, me vino una cosa al pensamiento, es en relación al partido decisivo que jugará en un rato Argentina Ecuador. Si Argentina pierde, queda fuera del mundial, esto para muchos es más grave que perder la guerra de Malvinas. Escuchaba ayer un comentario muy interesante en la radio; que nos importa más perder diez que ganar treinta; que así está comprobado cuanto nos cuesta perder. ¿Acaso no son los ricos a quienes les cuesta más soltar el dinero, que a los pobres? Sí, es muy mayor el grado de tristeza cuando se pierde, que el grado de  alegría cuando se gana. Ahora, cuando uno quiere congregarse con Jesús, es decir seguirle, tiene que considerar la propuesta de PERDER TODO, eso implica el llamado. Seguir en el camino a Jesús, es decir en la vida cotidiana, eso es congregarse… pero congregarse en un salón, sin seguir a Jesús cotidianamente ¿Es eso congregarse?
Cuando seguimos a Jesús mientras caminamos la vida, hallamos lecciones espirituales, hasta de un partido como el de Argentina Ecuador… pero cuando no estamos siguiendo a Jesús en el camino, el mejor de los sermones en un templo, no nos hace ningún efecto… porque no  se trata del sermón que nos viene de afuera, sino la respuesta que le damos desde adentro. Demostrarme lo contrario si estoy equivocado, y te lo agradeceré de corazón, porque no lo puedo ver de otra forma.
De manera que, vos que hace tiempo, no asistes a las reuniones convencionales, pero estás siguiendo a Jesús y podés demostrarte sinceramente que Jesús cuenta el todo en tu vida… entonces estarás en la mejor manera de congregarte, y tu vida es un verdadero testimonio, aunque millones de creyentes te desaprueben, te menosprecien y juzguen. Porque ¿Sabes una cosa? Esa inmensa mayoría que levanta la bandera de no juzgar, esa gente vive juzgando y aún condenando. Si verdaderamente te amaran, harían lo imposible por traerte al redil… pero no lo hacen.

T.L.

No hay comentarios:

Publicar un comentario