TEMAS SOBRE
CONGREGARSE
ESCRITO ESTA TAMBIEN (1° Parte)
Introducción
¿Te estás congregando? Si, pero no se congrega… Yo no se dónde congregarme…
Frases como estas abundan entre creyentes.
Trataremos de tocar el tema con cierta dedicación y criterio; en una de
esas, nos falta reflexionar sobre el asunto.
Como hay bastante que decir, lo diremos poco a poco cada día. Allá vamos:
Cuando el enemigo le dijo a Jesús: “Porque escrito está” Mateo 4:6,
sabiendo Jesús que el diablo citaba las escrituras con propósitos maléficos, le
respondió: “Escrito está también” “No tentarás al Señor tu Dios”, Mateo 4:7.
Nunca es bueno dejarse llevar por una parte de la Biblia; los enemigos de
Jesús hacen esto todo el tiempo, y por eso es preciso repetir: “Escrito está
también”.
En nuestra “inocencia” repetimos ha menudo: “No dejando de congregarnos
como algunos tienen por costumbre”, Hebreos 10:25.
¿Basta solo este texto para decir que nos estamos congregando???
¿Dónde nos congregamos, con quienes nos congregamos y que hacemos cuando
nos congregamos??????
ESCRITO ESTA TAMBIEN (2° Parte)
¿Dónde nos congregamos?
Cuando decimos que nos estamos congregando; también sería interesante que
tengamos en cuenta que implica congregarse.
A esto preguntamos: ¿Dónde nos congregamos? ¿Con quienes nos congregamos?
¿Qué hacemos cuando estamos congregados?
Vamos por partes: ¿Dónde nos congregamos?
Cada vez más hermanos insatisfechos buscan y siguen buscando donde
congregarse. Luego, no hallando nada que les satisfaga, suelen suceder tres
cosas básicas: Puede ser que se queden a disgusto en un lugar inapropiado; pero
ellos piensan que es mejor que nada (esto trae bastante frustración).
Otros suelen fundar su propia iglesia, tengan o no tengan llamado del
Señor. Luego terminan haciéndole a la gente, lo mismo que les hicieron a ellos:
Manipulación, control y sometimiento (Ojo, porque no se puede poner una
iglesia, como se pone una verdulería).
Y también están los que se cansen y no van más a ninguna parte (así suelen
quedar con severas culpas; porque congregados no están satisfechos, y no
congregados se sienten vacíos).
¿Qué hacemos entonces… dónde nos congregamos?
2° Corintios 3:17 dice: “Donde está el Espíritu del Señor, allí hay
libertad”
¿Dónde nos congregamos? ¿Dónde está el Espíritu del Señor, y por lo tanto
hay libertad?
¿O estamos bajo cautiverio, atemorizados y despojados de gozo y paz… sin fe
y sin salud, y sin dinero?
Porque en ese caso, escrito está también: “Salid de allí pueblo mío”
Apocalipsis 18:4.
ESCRITO ESTA TAMBIEN (3° Parte)
¿Para qué nos congregamos?
Hebreos 10:24 dice: “Para estimularnos al amor y a las buenas obras”
¿Nos congregamos para eso?
Escrito está también: Efesios 4:25 dice: “Por lo cual desechando la mentira,
hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los
otros”
¿Nos congregamos para adorar en espíritu y verdad, según dijera Jesús? ¿O
estamos saturados de hipocresía? ¿Somos realmente miembros los unos de los
otros? ¿Cuántos hay que asisten a cultos, pero no tienen vínculo con casi
nadie? ¿Nos importa el hermano? ¿Por qué razón hay tantos heridos y resentidos
dentro de la congregación, más los tantos que ya no quieren saber nada de
congregarse?
¿Hasta cuándo vamos a participar de la cena del Señor, estando peleados,
envidiándonos, y serruchándonos el piso por alcanzar lugares de privilegio
cercanos a la élite?
Termino, por hoy, pero hay más preguntas para mañana… preguntas que me hago
a mí, no creas que estoy acusándote sin acusarme a mí también.
Pero sería indispensable que cada vez que repetimos “No dejando de
congregarnos” (Hebreos 10:25). También tuviéramos en cuenta Hebreos 10:24 “Para estimularnos al amor y a
las buenas obras”….
Si no es así, no te sirve de nada congregarte, aunque que te vayas a vivir
dentro del salón de la iglesia.
ESCRITO ESTA TAMBIEN (4° Parte)
¿Existirán otras formas de congregarnos a parte de la que hoy se practica?
En lo que publicamos en días anteriores, dejamos en claro que congregarse
no es solamente asistir a reuniones; solo ir a un templo, no puede decirse que
eso sea congregarse.
¿Acaso solo se congregan los que asisten a un templo, en un horario
determinado, un día determinado, para hacer “siempre” lo que está determinado?
¿Qué pasa con los que se encuentran en una casa, un parque, una esquina, un
taller, un quincho… y hablan sobre Jesús, oran a Dios, se alientan y se animan
a seguir la verdad en amor…. ¿No están éstos también congregados? ¿O fuera del
salón de la iglesia, solo queda el infierno?
Si llegara un persecución a los cristianos, lo cual es muy posible; la
palabra congregarse tomará un sentido muy distinto al liviano y al
irresponsable sentido que le damos hoy.
Escrito está también: 1° Corintios 14:26-33 (este pasaje lo citó en la
reflexión anterior nuestro amigo José Martinez. Vale la pene leerlo; porque
revela un poco, como deben haber sido las reuniones en la iglesia primitiva. A
la luz de este pasaje se deja ver que aquellas reuniones no estaban
organizadas, sino que eran espontáneas. Todos los hermanos tenían la
oportunidad de ejercer sus dones, o dar un testimonio. ¿Volveremos alguna vez a
esto? ¡Quiera Dios que así sea!!!!
ESCRITO ESTA TAMBIEN (5° Parte)
¡Que asistas a una iglesia no
significa que te estás congregando!
Mientras estoy escribiendo llama una anciana de 85 años, ella es creyente
de mucho tiempo, ha cambiado de congregaciones siempre buscando que le quede
más cerca de su casa.
Ahora está en cama y no puede ir a congregarse, llama para preguntar por un
pastor que la visite en su casa. Ni siquiera tiene el teléfono del último
pastor donde se estuvo congregando.
¿Qué ha pasado con esta pobre hermana?
Hoy día no le será fácil hallar un pastor que la vaya a visitar; los
tiempos de visitar han quedado en el tiempo, cuando había tiempo; hoy los días
son demasiado cortos, y el tiempo no alcanza. No podemos visitar, ni siquiera
recibir visitas ¿Lo has notado? Hasta que los achaques nos alcanzan, y el mundo
se nos viene encima.
Pero hay otro factor muy grave que se nos pasa desapercibido. Esta pobre
hermanita enferma y abandonada, siempre buscó una iglesia donde congregarse ¿No
es esto lo que hace la gran mayoría? ¿Dónde me puedo congregar? Es la pregunta.
Pero más que un lugar, una iglesia, un salón de reuniones, más que eso, nos
falta hallar vínculos con hermanos de carne y hueso, y un corazón que
palpita.
Es es un error y un autoengaño, interesarnos por un lugar, cuando lo que
necesitamos son vínculos con personas unidas en Cristo, no en un sitio. No es
posible tener comunión con un lugar… y es posible irnos de un lugar por no
tener comunión con las personas. ¿Y qué es eso de congregarse sin comunión?
¿Por qué las mayorías rotan por las iglesias? ¿Cómo es posible, de la noche
a la mañana, cambiar de un lugar a otro? ¿Sabes cuándo? Cuando no tenemos
comunión, no hay afectos, no hay lazos que nos unan… ¿Y le llamamos a eso
congregarnos?
No te engañes, si es así, vos tampoco te estás congregando; aunque asistas
a todas las reuniones, no estás mejor que aquellos que no se congregan, por no
asistir. Esa es la verdad que tendrás que aceptar tarde o temprano.
Escrito está también: “Somos miembros los unos de los otros” Efesios 4:25b.
Nadie pierde un dedo en un accidente, sin que le duela mucho. Y nadie se va de
un lugar donde tiene vínculos verdaderos, y si no los tiene, es porque no ha
está congregado allí; solo asiste a reuniones.
Es verdad lo que dijo Graciela … en uno de los últimos comentarios de ayer en este muro: El tema sobre congregarse tiene mucha más que decir. Y es una gran verdad. Lo haremos ahora, de una forma untanto distinta.
Si aquellos, “ovejas descarriadas” por no asistir a un
templo, se van a perder, y no haremos nada, entonces recibiremos el castigo de
no ir pronto a buscarlos. Repito, digo en el caso que se pierdan por no asistir
a un templo… y si nosotros pensamos así, somos culpables de no hacer nada por
ir a buscarlos.Por mi parte, quisiera decirles, a esos, supuestamente “no
congregados”, que la congregación con Jesús sobrepasa ampliamente las paredes
de un edificio. En la reflexión anterior mencionamos algo, sobre cómo se
congregaban los discípulos con Jesús (siguiéndole). Y quedó bien claro se estaban
congregados, es decir juntos en el propósito del Padre, mientras iban andando,
siguiendo a Jesús.A mi entender, y reitero mi entender, si allí está Jesús
como centro, uno está congregado, si Jesús no es el centro, dudo que
congregarnos tenga algún valor. Esta tarde, mientras pintaba unas artesanías, me vino una
cosa al pensamiento, es en relación al partido decisivo que jugará en un rato
Argentina Ecuador. Si Argentina pierde, queda fuera del mundial, esto para
muchos es más grave que perder la guerra de Malvinas. Escuchaba ayer un
comentario muy interesante en la radio; que nos importa más perder diez que
ganar treinta; que así está comprobado cuanto nos cuesta perder. ¿Acaso no son
los ricos a quienes les cuesta más soltar el dinero, que a los pobres? Sí, es
muy mayor el grado de tristeza cuando se pierde, que el grado de alegría cuando se gana. Ahora, cuando uno quiere congregarse con Jesús, es decir
seguirle, tiene que considerar la propuesta de PERDER TODO, eso implica el
llamado. Seguir en el camino a Jesús, es decir en la vida cotidiana, eso es
congregarse… pero congregarse en un salón, sin seguir a Jesús cotidianamente
¿Es eso congregarse?
Cuando seguimos a Jesús mientras caminamos la vida, hallamos lecciones espirituales, hasta de un partido como el de Argentina Ecuador… pero cuando no estamos siguiendo a Jesús en el camino, el mejor de los sermones en un templo, no nos hace ningún efecto… porque no se trata del sermón que nos viene de afuera, sino la respuesta que le damos desde adentro. Demostrarme lo contrario si estoy equivocado, y te lo agradeceré de corazón, porque no lo puedo ver de otra forma.
De manera que, vos que hace tiempo, no asistes a las reuniones convencionales, pero estás siguiendo a Jesús y podés demostrarte sinceramente que Jesús cuenta el todo en tu vida… entonces estarás en la mejor manera de congregarte, y tu vida es un verdadero testimonio, aunque millones de creyentes te desaprueben, te menosprecien y juzguen. Porque ¿Sabes una cosa? Esa inmensa mayoría que levanta la bandera de no juzgar, esa gente vive juzgando y aún condenando. Si verdaderamente te amaran, harían lo imposible por traerte al redil… pero no lo hacen.
Cuando seguimos a Jesús mientras caminamos la vida, hallamos lecciones espirituales, hasta de un partido como el de Argentina Ecuador… pero cuando no estamos siguiendo a Jesús en el camino, el mejor de los sermones en un templo, no nos hace ningún efecto… porque no se trata del sermón que nos viene de afuera, sino la respuesta que le damos desde adentro. Demostrarme lo contrario si estoy equivocado, y te lo agradeceré de corazón, porque no lo puedo ver de otra forma.
De manera que, vos que hace tiempo, no asistes a las reuniones convencionales, pero estás siguiendo a Jesús y podés demostrarte sinceramente que Jesús cuenta el todo en tu vida… entonces estarás en la mejor manera de congregarte, y tu vida es un verdadero testimonio, aunque millones de creyentes te desaprueben, te menosprecien y juzguen. Porque ¿Sabes una cosa? Esa inmensa mayoría que levanta la bandera de no juzgar, esa gente vive juzgando y aún condenando. Si verdaderamente te amaran, harían lo imposible por traerte al redil… pero no lo hacen.
T.L.
No hay comentarios:
Publicar un comentario