jueves, 2 de noviembre de 2017


¿Perdido Sin saberlo?

 Un hombre con aspecto de persona distinguida, había perdido el rumbo por un camino entre montañas y no sabía cómo regresar a la civilización; estando con cierta angustia y desesperación, dado que ya llegaba la noche, hallo un changuito que se acercaba. Dime niño ¿Cómo se llama la ciudad más cercana? ¡Yo no sé señor!... ¿Y este camino de dónde viene? ¡Ha, eso tampoco lo sé! ¿Y hacia dónde va este camino? ¡No lo puedo saber!... con asombro, desesperanza y enojo, el viajero dijo: Eres el muchacho más tonto que he conocido, no sabes absolutamente nada… ¿hay algo que sepas decirme? Sí señor, yo sé cómo llegar a mi casa, porque yo no estoy perdido.


Esta pequeña historia, que escuche una vez, tiene gran significado. En esta era del conocimiento y la información, hay millones de personas instruidas, sin embargo están perdidos, porque no conocen el camino y por lo tanto no saben cómo llegar a casa… la buena morada final para el alma.
Jesucristo dijo: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” S. Juan 14:6.


T.L. (Ediciones "Mi Horno de Barro")

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario