martes, 7 de noviembre de 2017


Pequeños mensajes para corazones heridos 

Tema en borrador, publicado en Face por Tony López

Mar del Plata Agosto 2017

Introducción

Uno de los temas que se mencionan de continuo en cualquier congregación es sobre sanidad y liberación, incluso hay iglesias con grandes carteles sobre esta proclama; tampoco faltan predicadores dedicados al asunto, sanidad y liberación. Y también abundan los ministerios de restauración. Sin embargo se observan demasiadas personas cuyos corazones están muy heridos.

Estos mensajes están especialmente dirigidos a esa gente; personas con nombre y apellido que se hallan por todas partes. Hay heridos que asiste por años a una y otra congregación, pero las heridas siguen sangrando, y aunque muchos lo quieren ocultar, sus actitudes lo hacen evidente. Otros dejaron la iglesia sin que la iglesia lo notara, sin que alguien se interesara; y hoy andan sin rumbo, ni amigos, ni esperanzas. No faltan aquellos que se entregaron a una vida de error, pecado y maldad, señalados y despreciados. Y la lista continua en tantos casos como personas heridas hay.

¿Qué ha sucedido?

Hasta no hace mucho se solía decir: “Anda a llorar a la iglesia”; pero ahora resulta que hay muchos que de la iglesia salen llorando ¿Cómo puede salir gente herida de donde se espera recibir sanidad? Y lo que agrava el problema es la falta de consideración del tema y dedicación a tocar el tema. Este es un cambio muy grande y merece que busquemos alguna explicación; pero no solo necesitamos un diagnóstico, sino también un remedio.

Cuando digo, remedio, no estoy pretendiendo darlo aquí, pero sí quisiera plantear parte del problema y caminos a la solución; en gran parte, la persona tendrá que ocuparse, sea buscando, persistiendo en buscar y seguramente algo encontrará.

Pero debo hacer una aclaración con respecto al llanto: Hay un llanto bueno, saludable, curativo; es cuando una persona recibe una genuina palabra de Dios, algo que toca verdaderamente el corazón, sea provocando arrepentimiento, o consolando y otras bendiciones. Gracias a Dios por este llanto.

El problema es el otro llanto, el de la persona que sale defraudada, herida y despojada, no solo de su dinero, sino también de su fe. Este es el gran tema a considerar ¿Qué pasa en una congregación donde se dice adorar y alabar a Dios, donde se celebra la cena del Señor, donde se predica de la Biblia… si luego saldrán, de allí mismo, personas con graves heridas, que hasta suelen ir a parar a un psiquiátrico?

Comencemos por quitarnos las anteojeras

Cuando las poblaciones empezaron a crecer y aumento el tránsito, los carreros tuvieron que poner anteojeras a sus caballos para que no se distrajeran, así el animal solo veía solamente por donde el conductor lo quería dirigir. A pesar que las anteojeras son de otros tiempos, hoy se siguen usando, no tanto en los caballos como en las personas. Tanto en el mundo como en la iglesia las anteojeras son muy usadas. Quiero decir, las personas son condicionadas a mirar solo en una dirección… la que conviene al que dirige. Porque no puede ser que personas inteligente lean la biblia sin ver lo que dice tan claramente. Si la verdad hace libre, y está lleno de cautivos, es por falta de acceso a la verdad. No hay otra explicación al asunto. 

Discernir o morir

Ese énfasis desmedido que nos han inculcado sobre no juzgar, es una de las principales herramientas para someter a las personas. Si no te atreves a juzgar lo que te dicen, nunca lograrás discernir entre lo bueno y lo malo, lo que debes tomar y lo que debes dejar de lado. Deja de cooperar con quienes te esclavizan… juzga, discierne y elige; en esto consiste la libertad con que Cristo hace libre al que cree.

Mentir es malo, creer la mentira también

El pecado pudo entrar en la raza humana por la introducción de una mentira ¡Vaya si el tema es serio! Sin embargo, en las iglesias se observa mucha credulidad, no digo fe, sino inocente credulidad. Porque la fe se basa siempre en la verdad, y para saber la verdad es indispensable un juicio de valor. Cuando un ministro, predicador o maestro dice la verdad, él no tendrá problemas en dar explicaciones a tus preguntas y cuestionamientos; pero cuando alguien se molesta, entonces es un buen motivo para desconfiar. No es saludable dar crédito a una persona dudosa, uno puede salir muy herido.

Más de lo mismo no cambia nada

Dar vueltas en el mismo círculo es un trabajo cansador y tedioso que no conduce a ninguna parte.

¿Cómo, dónde y cuándo se puede hallar sanidad para las heridas? Podría dar una lista de remedios muy promocionados que no sanan, sino más bien crean adicción. Es hora de llamar a las cosas por su nombre; ya recorriste muchos lugares, pasaste muchas veces al frente, te oraron muchos ministros, pusiste demasiado dinero y te esforzaste mucho en “servir”. Pero hay algo que persiste aun…. Debes comprometerte más ¿Hasta cuándo?

¡Lo que pasa es que nadie se quiere comprometer!

Seguramente oíste más de una vez estas palabras.

¿Qué dice Jesús a los que se quieren comprometer con él? El llamado de Jesús tiene condiciones muy claras, ver Lucas 14:25-33. Pero el Señor deja dos ejemplos muy enfáticos sobre calcular el costo antes de seguirle; nadie podrá decir que Jesús le ha engañado. Jesús llama a renunciar, no a adquirir; no hay ninguna promesa materialista en el llamado de Jesús.

Los hombres, por su parte, llaman a alcanzar sueños, adquirir posiciones, ganar las naciones y decretar con poder para lograr lo que quieras. Cualquier ministro audaz tiene un propósito claro sobre lo que quiere, y te convoca para alcanzar su propia visión; poniéndote una zanahoria delante para que corras detrás de él y su zanahoria. No es extraño que luego quede el tendal de corazones heridos.

Dos tipos de culpa

(Hoy te pido que leas esto con atención, y que vuelvas a leerlo antes de opinar).

Cristo pagó en la cruz por todos nuestros pecados y sus respectivas culpas; PECADOS DEL PASADO, PECADOS DEL PRESENTE Y PECADOS DEL FUTURO. Cada vez que pecamos viene una culpa que nos conduce a arrepentirnos para ser perdonados. Vamos a Jesús con sinceridad y el alivio no tarda en llegar; la oración sincera es muy eficaz.

Pero la otra culpa, la que NO se ha originado en la relación con Dios, sino que alguien sin amor, ni misericordia nos hizo sentir culpables; esa culpa se sigue generando, es una carga que Dios NO ha puesto. Para que esta carga se vaya debemos entender que es algo impuesto por los hombres y en nuestra ignorancia nosotros mismos la alimentamos.

El diablo tiene un mecanismo de astucia y engaño, generador de culpas que nunca hallan alivio. Pecar contra Dios es una cosa, pero culpas impuestas por los hombres es otra. Aquí hay un desafío; tendrás que aprender a distinguir la voz de Dios, de las demandas que imponen ministros manipuladores. Observa como trató Jesús a las personas y como las trataban los religiosos de aquel tiempo; luego saca tus conclusiones… ese es un  trabajo, un ejercicio espiritual muy saludable.

Pregúntale a Dios antes que a los hombres. TENDRAS QUE APRENDER A DISTINGUIR UNA CULPA SALUDABLE QUE PONE DIOS, DE UNA FALSA CULPA QUE CARGAN LOS HOMBRES.

Todo líder manipulador, se interpone y pretende ocupar el lugar de Cristo como mediador… y así te genera culpas que no son reales. Tendrás que adquirir tu propio conocimiento de Dios, sin que se interponga ninguna persona. No hay otro mediador aparte de Cristo.

¿Cómo lidiar con la culpa que nos imponen o nos auto imponemos?

Este es un asunto importante para investigar. Necesitamos mirar dentro nuestro propio corazón, esto es indispensable; nos imponemos castigo nosotros mismos, la religiosidad promueve esto todo el tiempo. La vida religiosa es una vida de ritos interminables e inútiles, que el practicante ha reemplazado por la comunión con Dios. Luego, al no tener estos ritos ningún significado ni contenido, uno se siente vacío y termina culpándose por una vida sin frutos.

Permíteme una pregunta: Te reúnes cada domingo, cantas, oras, ofrendas, escuchas el mensaje… ¿Pero te relacionas con Dios en verdad? Si no puedes asegurar que te has relacionado con Dios, entonces solamente has practicado un ritual, de allí el sentimiento de vacío y tedio.

La relación genuina con Dios te lleva a la sana culpa si has pecado,  para dar lugar al arrepentimiento o a un sentimiento de gozo y gratitud si estas en paz con él. Pero nunca vacío o sentimiento de inquietud.

Es por eso que una culpa continua es señal que algo no está bien, es una patología; hay personas que se pasan la vida sin resolver este asunto… esto no puede ser la vida cristiana normal.

Algo que voy aprendiendo. es que Dios se relaciona con nosotros según lo que es verdad, sin un rito vacío. El rito vacío consiste en repetir palabras y hechos en forma automática; uno le dice a Dios lo que se supone que debe decirle, no lo que siente que le debiera decir. Hay muchas canciones cristianas que no cantaríamos si tomáramos en serio lo que dice la letra…. Pero se supone que la debemos cantar, lo mismo pasa con las oraciones que repetimos.

Digámoslo de una buena vez: La culpa interminable se origina en una falsa relación con Dios, ritos vacíos, proclamas inútiles, palabras y hechos sin el verdadero respaldo de la verdad.

Dile a dile a Dios la verdad, no hay otra forma de comunicarse con él.

El corazón herido por el abandono

Debe ser una de las peores experiencias sufridas en el terreno cristiano, cundo alguien queda herido y abandonado. La soledad por voluntad propia es saludable, me agrada un tiempo de soledad, me hace bien. Pero quedarse solo y abandonado cuando estás herido, eso es gravísimo; ese es el momento en que más necesaria de la ayuda y el consuelo. Esta experiencia que han sufrido y continúan sufriendo tantas personas, nos da un veredicto sobre el estado de la iglesia actual y la calidad de muchos de sus ministros (no estoy diciendo todos; entre aquellos que no son populares, hay preciosas personas).

Pero se observa una razón que da espacio para el abandono. En forma general as congragaciones se basan pura y exclusivamente en la reunión. La gente en su mayoría llega tarde, luego termina y cada uno se retira pronto, hay que ir a cenar o almorzar. La cuestión es que siendo así siempre, no hay tiempo para compartir la vida entre los hermanos ¿has notado la escases de vínculos estrechos? En muchísimos casos, las personas ya están abandonadas mientras concurren… ¡Te podrás imaginar lo que sucede si dejan de concurrir!!!!

Carecemos de información sobre cómo deben haber sido las reuniones en la iglesia primitiva, pero dice la Biblia que se reunían para: Hechos 2:42. Observemos: Doctrina de los apóstoles, comunión unos con otros, partimiento del pan (comer) y oraciones. Cuatro cosas que hoy brillan por su ausencia. A mi pobre entender, la falta de éstas cosas es en gran parte la causa del abandono.

Las culpas que no son

Una falsa creencia conducirá a una falsa culpa.

La culpa es un mecanismo que Dios ha puesto, una señal que advierte cuando una persona ha pecado; gracias a la culpa hay lugar para el arrepentimiento y la restauración. Así somos perdonados y limpiados.

Pero NO siempre la culpa es buena, de cierto puede ser muy mala, porque puede haber culpa sin que haya pecado. Esto es cuando una persona tiene una creencia errónea, el cree que ha pecado, pero no ha pecado, ese pecado surge de su errónea creencia. Ejemplo: A una persona le han enseñado que comer carne es pecado, la persona no podrá disfrutar el gusto de un asado por la culpa que siente si come asado. Pero como comer carne no es pecado, su culpa es falsa; el problema es que igual le atormenta. Para que la persona sea libre de esa culpa, tendrá que ajustar su creencia a la verdad de que comer carne no es pecado. Así con cualquier otra creencia errónea.

No hay sanidad para la falsa culpa, mientras la persona no es enseñada en la verdad; el conocimiento de la verdad hace desaparecer esa culpa.

Necesidad de ser sanados

Así como es necesario la sanidad física, necesita ser sanado el corazón, ya que éste es el motor de la vida, en la biblia se suele emplear la palabra corazón para referirse a la mente. Siendo así el tema es de suma importancia, ya que la mente es la persona misma. La sanidad del corazón no puede esperar, toda la vida ronda al mando del corazón. Y pensar que muchos toman diversas actividades creyendo que servir al Señor las traerá la sanidad; esto es como multiplicarle el trabajo a un motor que se está por fundir. Hoy más que nunca, la obra del Señor necesita servidores con buena salud espiritual.       

 

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