Mat. 11:28-30
Aquí tenemos el aprendizaje de la humildad y la mansedumbre que conducen al descanso y paz.
Aquí tenemos el aprendizaje de la humildad y la mansedumbre que conducen al descanso y paz.
28- Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29- Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
30- porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Cristo es el maestro mayor, y se destacaba por sus métodos no convencionales: Solía hacer y luego decir; Solía decir lo que sus alumnos entenderían pasado el tiempo.
Jamás desarrolló teorías estériles; dictaba lecciones prácticas y demandaba fe. No estaba en aulas, ni tenía un tiempo señalado, no contaba con un lugar específico. Solo estar con Jesús significaba estar aprendiendo, donde él estaba, allí estaba la lección.
Hoy sigue enseñando de aquella misma manera. La grandiosa dificultad en la actualidad, son los seminarios, los institutos, las escuelas, las clases y los cursos donde Jesús no está. Este es todo el problema… solo Cristo es toda la solución.
Por eso Jesús dijo: “Aprended de Mí”. ¿Pero cómo aprender de un maestro que ha sido dejado fuera de nuestros proyectos, planes y estrategias... y lo que es peor: Fuera de nuestra vida?
Guardar estas palabras y meditarlas reiteradamente en el corazón nos harán consientes de esa dulce presencia, que enseña y modela con solo estar.
T.L. Ediciones "Mi Horno de Barro"
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